Envío de Isabel a Jamaica
«Isabel nunca olvides que el Seńor traspasó tu corazón sin arriesgar tu libertad«, palabras del Sr. Vicario General de Ceuta en el envío de Isabel a Jamaica.
Compartimos este pequeño extracto de la homilía del Vicario de Ceuta en el envío misionero de Isabel, del Camino Neocatecumental a Jamaica:
<Querida Isabel, tú has escuchado la llamada del Señor que te dice: “Ve y anuncia el Evangelio”. Y lo haces no desde la soberbia de quien cree que lo sabe todo, sino desde la humildad de quien ha experimentado la misericordia de Dios en su vida. Vas como testigo de la gratuidad de Cristo, que ha llenado tu historia de esperanza y ahora te envía a compartirla.
Tu misión en Jamaica no será ocupar los primeros puestos, ni llevar respuestas prefabricadas. Será sentarte en la mesa con los últimos, aprender de su pobreza, descubrir en sus rostros el rostro de Cristo. El Señor te manda a dar lo que has recibido: la fe, la alegría de saberse amada, la experiencia de una Iglesia que es familia.
Que esta Eucaristía fortalezca nuestra fe y nos recuerde que “Dios enaltece a los humildes”. Y pidamos a la Virgen María, Santa Maria de África, la humilde sierva del Señor, que acompañe a nuestra hermana en su envío y que haga de toda nuestra Iglesia diocesana un pueblo misionero, alegre y humilde.
Amén.>
Carta a Isabel del Secretariado de Misiones
Aprovechamos la presente para añadir la Carta remitida por el Secretariado diocesano de misiones por tal acontecimiento:
<Querida Isabel, la Paz esté contigo.
Ante todo, enhorabuena por responder Sí a la llamada del Señor.
Hoy serás enviada por tu Comunidad y el Camino Neocatecumenal a tu nueva misión como misionera en Jamaica. No responderás a un deseo personal, o un cúmulo de sentimientos, sino que, en palabras de santa Teresita del Niño Jesús, patrona de las misiones: “…el Señor Siempre me ha dado, lo que he deseado, o mejor, me ha hecho desear lo que quería darme.”
Responder que sí, en este mundo que nos asola, y se ve desbordado por densas sombras, es de agradecer sigas optando por ser fiel a tu bautismo, y que no te acomodes a las propuestas mundanas, ya que “ser misionera es llevar la luz de Cristo a quienes viven en la oscuridad” Papa León XIV.
Que este envío a “otras naciones para dar a conocer el amor que Dios nos ha tenido y tiene en Cristo” te haga misionera de esperanza entre los pueblos (lema del Domund 2025).
Cuando eres enviada, no vas sola, es tu compromiso y también el de tu Comunidad Parroquial y la propia del Camino Neocatecumenal, como nos dice el papa León “los misioneros son los brazos extendidos de la Iglesia”, y esta es Comunidad de Comunidades.
Rogamos al Señor, por medio de María, Madre de Jesucristo, nuestra esperanza, te acompañen siempre nuestras oraciones y vivas tu misión en la gracia de la unión a nuestro Señor Jesucristo.
El Señor te acompañe, y diremos como Santa Teresita: «Cuando rezo por ti, no digo el Padrenuestro o el Ave María; digo simplemente, en un arranque del corazón: “Dios mío, colma a Isabel Cardoso de toda clase de bienes, llámala aún más si puedes».»>

