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Mes Misionero Extraordinario: Pbro. Manuel Jesús Serrano.

Espacio misionero diocesano de la Iglesia católica de Cádiz y Ceuta

Mes Misionero Extraordinario: Pbro. Manuel Jesús Serrano.

Pbro. Manuel Serrano (CN)

Pbro. Manuel Serrano (CN)Seguimos con la presentación de los misioneros gaditanos. Hoy un presbítero de San Fernando.

Mi nombre es Manuel Jesús Serrano, natural de San Fernando (Cádiz).

En 1991 conocí el camino Neocatecumenal. Actualmente pertenezco a la primera comunidad Neocatecumenal de la parroquia de San Francisco de Asís de San Fernando.

Tras unos años de profundización en la fe, siento la llamada a dar mi vida como presbítero para la Iglesia y después de un tiempo de discernimiento, en octubre de 1997 ingreso en el Seminario Diocesano Misionero “Redemptoris Mater” de Bangalore (India), realizando los estudios de Filosofía y Teología en el Instituto Pontificio “Saint Peter” de Bangalore.

Recibí el diaconado en octubre del 2007, siendo ordenado presbítero el 8 de abril de 2008 para la Diócesis de Karwar (India).

Con el Camino Neocatecumenal he participado en la evangelización en India, Pakistán, Sri Lanka y Nepal.

Desde el 2014 hasta el presente, ejerzo mi ministerio en una “Misión Ad Gentes” en una ciudad de un país comunista de Asia. (Prefiero no dar el nombre.)

Esta misión la forman en la actualidad 4 familias de 4 países (España, E.E.U.U., Filipinas y Corea del Sur), junto a 3 chicas (Corea del Sur, Malasia y Filipinas) y un seminarista Filipino

En principio, la misión que Dios nos inspira es integrarnos en la vida diaria del país que nos acoge. Todos tratamos de aprender la lengua nacional, la cual es realmente difícil. Muchos trabajamos como profesor de inglés o de coreano. Los hijos de las familias van a los colegios. Muchas veces ellos nos ayudan a traducir.

Me es muy difícil resumir la experiencia de esta misión porque es algo que se experimenta día a día.

Tenemos alegrías y penas. Echamos de menos a nuestras familias y comunidades de origen. Pero al mismo tiempo Dios nos allana el camino y nos abre puertas.

Rezamos los unos por los otros y experimentamos la comunión en nuestras celebraciones.

Aunque no podemos hacer una predicación pública, algunos saben que estamos aquí enviados por la iglesia para mostrar el amor de Cristo.

No hacemos nada extraordinario, solo ser un poco de sal en una gran ciudad. Dios viene con nosotros.

Un comentario

  1. Mari Carmen dice:

    Cuanto me alegra vuestra misión. Se que es muy complicado y más en un país comunista pero se que dios está con cada uno de vosotros y os cuida como a la niña de sus ojos. Animo y rezaremos por todos los misioneros

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